viernes, 3 de febrero de 2012

¿Sabías que el cáncer también afecta al corazón?



El cáncer es una enfermedad curable en muchos casos y si se detecta oportunamente, las probabilidades de supervivencia incrementan hasta llegar a un 70% de los casos, de acuerdo a la Secretaría de Salud. Para que un paciente sobreviva es fundamental la detección temprana y el tratamiento adecuado. Además, el apoyo o acompañamiento emocional es muy relevante para controlar los aspectos psicoemocionales del paciente. Por eso decimos que “el cáncer también afecta al corazón”.

Desde el año 537 a.C., Galeno, en su tratado sobre el cáncer De Tumoribus, ya había reflejado la relación de los sentimientos con la enfermedad. Hoy en día, si bien no se ha demostrado fehacientemente un vínculo directo entre ambos temas, los investigadores han encontrado una mayor supervivencia en pacientes con buenas relaciones interpersonales que pidieron y recibieron ayuda psicológica y que reconocieron la gravedad de su enfermedad con una buena adaptación. (Fawzy y Ratcliffe, 93-95).

De hecho, el diagnóstico de cáncer puede considerarse como un acontecimiento traumático, aunque no existan síntomas o aún no se inicie el tratamiento, pues es un estímulo de una gran intensidad que impacta negativamente a cualquier persona.*

Además, al ser una enfermedad que debe controlarse de por vida, el cáncer genera depresión, ansiedad y angustia en los pacientes durante las siete etapas del padecimiento:

1. Diagnóstico,
2. Tratamiento,
3. Alta o remisión,
4. Estabilidad de la enfermedad,
5. Recaídas,
6. Enfermedad terminal y,
7. Reinserción social.

Estar enfermo o sentirse enfermo también puede generar otras conductas en cada paciente como el aislamiento social, miedo a ser abandonado y comportamientos autodestructivos como el abandono del tratamiento y hasta intentos de suicidio.

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el apego o “adherencia” al tratamiento contra enfermedades crónicas también depende de factores psicológicos que deben ser atendidos durante todo el ciclo de cualquier padecimiento, pues más del 45% de los pacientes no cumple con su tratamientos. Y si estos implican cambios de hábitos radicales o de estilo de vida, el incumplimiento crece aún más.**

De ahí la importancia del apoyo emocional en todo este proceso ya sea con un psicooncólogo, en consulta individual o a través de grupos de autoayuda, pues beneficia a pacientes, familiares, cuidadores y amigos y les ofrece oportunidades para compartir experiencias, obtener información y recibir apoyo de otras personas que se encuentran en circunstancias similares.

Por ello, en Conocer para Vivir estamos convencidos de que el apoyo emocional debe ser gratuito y formar parte del tratamiento contra cualquier tipo de cáncer en las instituciones públicas y privadas en todo el país, pues permite a los pacientes aliviar el sufrimiento, elaborar estrategias para enfrentar la enfermedad, apegarse a sus tratamientos y mejorar la relación con sus médicos, familiares y amigos.

Sandra Tinajero, Psicoterapeuta de Conocer para Vivir A.C. afirma que “el apoyo emocional le da al paciente las herramientas que necesita para seguir su lucha contra el cáncer. Tenemos casos de pacientes con cáncer que ganaron una batalla y recayeron en la enfermedad, lo que les hizo pensar hasta en suicidarse. Sin embargo, al participar en el Grupo de Autoayuda “Caritina” lograron tomar el control de su enfermedad y continuar con su camino para retomar su vida”.

Queremos que los pacientes tengan la capacidad de tomar un papel más activo en sus tratamientos y como sabemos que En la lucha contra el cáncer, sólo sumando esfuerzos haremos la diferencia, anunciamos el inicio de dos nuevos Grupos de Autoayuda para pacientes y familiares durante febrero, mes de la lucha contra el cáncer.

Adicionalmente ofrecemos nuestros servicios gratuitos de terapia individual, consultas de segunda opinión y estudios de detección oportuna a muy bajo costo. Para más información sobre todos los servicios de Conocer para Vivir A.C., favor de ponerse en contacto con nosotros.

En el momento actual, las intervenciones psicológicas tienen que usarse, siempre que se consideren oportunas, como tratamiento complementario y en ningún caso sustitutorio de las intervenciones médicas; el objetivo básico de las mismas debe ser siempre la mejora de la calidad de vida del paciente; y hay que admitir la posibilidad, tanto en la investigación como en la clínica, de que los factores psicológicos puedan afectar, directa o indirectamente, positiva o negativamente, al curso biológico del proceso de la enfermedad y al tiempo de supervivencia del enfermo. ***

* Psiquiatría y Psicología del Paciente con Cáncer. María del Carmen Vidal. Editorial Polemos. 2008.
** La investigación de la adherencia terapéutica como un problema de psicología de la salud. Alfonso Libertad Martín. Universidad Veracruzana. 2004.
*** Psicología y cáncer: prevención. En: Martínez Roca, editor. Psicología Oncológica.

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Para entrevistas con pacientes, oncólogos y voluntarios, o para más información sobre los grupos y la asociación, está disponible el teléfono 5658 7705 con Ari Rodriguez y Sandra Mosqueda, o el correo electrónico: conocerparavivir@yahoo.com.mx


Conocer para Vivir es una red de ayuda para enfermos de cáncer y sus familiares que ofrece información y actividades para mejorar su calidad de vida. Ofrecemos nuestro apoyo gratuito con:
• Información sobre el cáncer, su detección oportuna y tratamiento, a través de conferencias y medios de comunicación.
• Asesoría médica, psicológica y legal.
• Consultas con psicólogos y tanatólogos expertos en el manejo de aspectos emocionales de la enfermedad.

miércoles, 25 de enero de 2012

¡Cuidado con la fiebre! Los pacientes con cáncer deben vacunarse contra la influenza




La influenza es una enfermedad de las vías respiratorias causada por un virus muy contagioso, existen tres tipos diferentes de virus (A, B, C) los cuales pueden cambiar, y existen varios subtipos. Es más frecuente de octubre a marzo. Pero la pregunta quizá sea ¿por qué es importante vacunarse? Porque afecta a personas de todas las edades, y en mutaciones importantes del virus puede causar complicaciones respiratorias, cardíacas o la muerte.

Si a lo anterior se suma un padecimiento oncológico la situación se complica o, dicho de otro modo, es más difícil para el cuerpo defenderse de los virus cuando se reciben tratamientos como quimio o radioterapia. Por eso, la presencia de fiebre puede ser el único signo de que el paciente se ha contagiado.

Entre los síntomas de alerta se encuentran: fiebre de 38° C o más, dolor de cabeza, escurrimiento nasal, enrojecimiento nasal, dolor de músculos y articulaciones, dolor de pecho, dolor de estomago, diarrea, cansancio excesivo, dolor de garganta y tos.

No es lo mismo el resfriado común que la influenza, aunque ambas son enfermedades respiratorias agudas y tienen síntomas comunes, el microorganismo que causa la influenza es diferente al que causa el resfriado o gripe. Por ello es muy importante vacunarse, no automedicarse y acudir al médico si se presenta alguno de los síntomas mencionados.

Algunas otras recomendaciones para los pacientes con cáncer son las siguientes:

1. Pregunte al médico por el conteo de los glóbulos blancos, entre más baja sea la cantidad hay mayor riesgo de contraer alguna infección o virus.
2. Tenga un termómetro al alcance y conozca su funcionamiento.
3. Abríguese y evite cambios bruscos de temperatura.
4. Coma frutas y verduras ricas en vitamina A y C (zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña).
5. El paciente y cualquier persona a su alrededor, incluyendo a los familiares, médicos y enfermeras, deben lavarse las manos con frecuencia. Tenga especial atención antes y después de tratar una herida o el cuidado del catéter, ya sea el puerto o dispositivo de acceso. No tema preguntar a la gente si se lavo las manos.
6. Debe usar agua y jabón para lavarse. En caso de que no estén disponibles, utilice un desinfectante a base de alcohol.
7. Conserve los números de teléfono del médico en todo momento.
8. Las pacientes con cáncer de mama deben indicarle al personal sanitario que no debe inyectar el brazo de la mastectomía, especialmente si recibió radioterapia. ¿Por qué? Porque la extirpación o la radiación de los ganglios linfáticos pueden provocar posteriormente hinchazón, inflamación crónica, aumento en el grosor y cicatrización en el tejido que se encuentra debajo de la piel. Por ello, las mujeres que se sometieron a cirugía o radioterapia deben evitar ejercer presión, calor y lesiones por objetos punzocortantes, incluso no pueden cargar más de 2 kilos con el brazo afectado.

Además de vigilar los síntomas de la influenza los pacientes oncológicos deben consultar al médico si presentan alguno de los siguientes síntomas:

• Escalofríos y sudores.
• Úlceras en la boca o dolor de garganta.
• Dificultad para respirar.
• Rigidez en el cuello.
• Sensación de ardor o dolor al orinar.
• Secreción vaginal inusual o irritación.
• Aumento en la cantidad de orina.
• Enrojecimiento, dolor o hinchazón en cualquier área, incluyendo las heridas quirúrgicas y los puertos.
• Vómito.
• Dolor en el abdomen o el recto.
• La presencia de un dolor nuevo.

¡Si tiene fiebre acuda al médico! Una cantidad baja de glóbulos se presenta, generalmente, entre los 7 y 12 días después de terminar cada dosis de quimioterapia y pueden durar hasta una semana.

Conocer para Vivir ofrece gratuitamente el apoyo de psicoterapeutas y tanatólogos que ayudan a resolver los conflictos emocionales generados por el cáncer y a desarrollar una actitud de fortaleza y esperanza frente a la enfermedad.

Información, asistencia y asesoría gratuitos al 5658 7705 o, al correo conocerparavivir@yahoo.com.mx

lunes, 9 de enero de 2012

El apoyo psicológico es indispensable para sobreponerse al trauma de un diagnóstico de cáncer



Especialistas como Rubén Zukerfeld, Richard Lazarus y Susan Folkman han demostrado que las personas que reciben un diagnostico de cáncer experimentan un acontecimiento traumático. ¿Por qué? Porque escuchar la palabra cáncer implica una carga de significados funestos: muerte, la posibilidad de verse mutilado o desfigurado, el abandono de los seres queridos y el temor de que el amor se convierta en piedad*.

El cáncer es una enfermedad que carece de “alta” o, dicho de otro modo, después de conocer el diagnóstico siguen los tratamientos y luego sobreviene la etapa de controles que parece no tener fin, pues la reaparición de tumores malignos o metástasis pueden ocurrir después de varios años. Esto genera sentimientos de angustia, depresión o desaliento en los pacientes y en sus familiares o cuidadores. Por eso, es altamente recomendable que busquen apoyo emocional y psicológico.

Los grupos de autoayuda permiten que pacientes y familiares enfrenten la situación y canalicen sus emociones de manera positiva y conversen con otras personas que han vivido situaciones similares. Algunos participantes en nuestros grupos comparten su experiencia:

“Estaba muy irritable y demasiado deprimida. Aprendí a vivir con amor, tristeza, dolor, no lo sé, con todo.” Carmen, familiar de paciente con cáncer de estómago.

“Me ha ayudado a enfrentar y asimilar los miedos.” Jesús, familiar de paciente con cáncer de colon.

“Aprendí a ser fuerte y a querer vivir.” Eugenia, paciente con cáncer de colon.

“Me enseñaron a vivir con la enfermedad y a tener mucha confianza. La dinámica del grupo y las psicólogas son la base.” Guadalupe, paciente con cáncer de mama.

“Dejé de preguntarme ¿por qué yo? y empecé a pensar ¿cómo puedo vivir con cáncer? Y lo mejor es que encontré la respuesta.” Irma, paciente con cáncer de mama.

El lunes 16 de enero comienza nuestro Grupo de Autoayuda “Caritina”, por segunda ocasión en el Hospital de Oncología de CMN Siglo XXI. Las sesiones, abiertas a pacientes y familiares, son gratuitas, y se realizan en la Sala de Usos Múltiples del UMAE. En febrero dan comienzo otros grupos en nuestra sede. Invitamos a pacientes y familiares a participar.

*Del libro María del Carmen Vidal y Benito. Psiquiatría y Psicología del Paciente con Cáncer, 1ª. Edición, Polemos, Buenos Aires, 2008.

Conocer para Vivir ofrece también apoyo para consultas de segunda opinión, así como el apoyo de psicoterapeutas que ayudan a resolver los conflictos emocionales generados por el cáncer.

Para más información sobre los grupos y la asociación, está disponible el teléfono 5658 7705, o el correo electrónico: conocerparavivir@yahoo.com.mx

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Cómo ayudar a nuestros pacientes con cáncer a disfrutar la cena de navidad?



Las fiestas de fin de año siempre están llenas de emociones y sobre todo de platillos típicos y alimentos que se comparten entre todos los familiares. Sin embargo, ¿qué sucede cuando alguien en nuestra familia padece de alguna enfermedad como cáncer y se encuentra en tratamiento para la misma?

Ya sea por indicación del médico o los tratamientos a los que se encuentra sometido, un paciente con cáncer no puede consumir cualquier alimento. Por ello, el reto para pacientes, familiares, amigos y/o cuidadores es pensar en platillos que pueden prepararse para que todos disfruten las celebraciones.

“Estas fechas se caracterizan por mesas llenas de alimentos que en la vida diaria no consumimos. Pero si te sientes inapetente, todo te sabe a metal y sientes asco ante la comida ¿cómo puedes disfrutar?” comenta Luz del Carmen Linares, sobreviviente de cáncer de mama y voluntaria de Conocer para Vivir.

El reto para pacientes, familiares, amigos y/o cuidadores es pensar en qué platillos preparar para que todos disfruten de las celebraciones. En ocasiones, los tratamientos pueden provocar que algunas personas tengan diarrea, pérdida de apetito, náuseas y vómitos, llagas o úlceras en la boca, resequedad bucal y, en general, alteraciones del gusto y el olfato. Por ello, Conocer para Vivir, Red de apoyo para pacientes con cáncer y sus familiares, da algunas recomendaciones para superar este reto en fin de año:

Familiares:

- Si tu paciente no quiere comer o está inapetente, no insistas.
- Pregúntale antes de servirle si desea comer algo.
- Al preparar la comida, utiliza condimentos suaves como perejil, hierbas de olor o jugo de limón y evita condimentar en exceso.
- La mayoría de los pacientes con cáncer tiene prohibido el consumo de azúcares refinadas. Sustituye con miel o piloncillo.

Pacientes:

- Ten la confianza de decir los alimentos que puedes comer o los que te producen menos malestar.
- Pide porciones pequeñas de los alimentos que puedes comer.
- Comienza cada alimento con verduras y frutas frescas. Continúa con las carnes y quesos y al final con las harinas o cereales.
- Toma de seis a ocho vasos de agua al día, siempre y cuando no esté prohibido por tu médico.
- Evita carnes rojas y de cerdo. Sustitúyelas por pollo, huevo, pescado y cereales.
- Realiza comidas pequeñas y frecuentes, de cinco a seis veces al día. Esto te ayudará a tolerar mejor los alimentos.
- Aprovecha estas fiestas para salir a caminar, practicar algún deporte o actividad de relajación. La actividad tras las comidas y cenas navideñas ayuda a la digestión y a sentirse más ligero.
- Come despacio y disfruta de la conversación con tus familiares y amigos durante las cenas.

Lo más importante es entender que independientemente del diagnóstico y tratamiento, los pacientes pueden disfrutar de esta época de alegría. Los especialistas afirma que un estado emocional estable ayuda a mejorar la calidad de vida y a colaborar de forma activa con el tratamiento.

¡Felices fiestas! Recuerda que en la lucha contra el cáncer no estás solo. Conocer para Vivir ofrece gratuitamente el apoyo de psicoterapeutas y tanatólogos que ayudan a resolver los conflictos emocionales generados por el cáncer y a desarrollar una actitud de fortaleza y esperanza frente a la enfermedad.

En caso de requerir apoyo psicológico urgente o ante una crisis emocional, llama a SAPTEL de la Cruz Roja Mexicana al 52598121 o al 01800 472 7835. Los especialistas están disponibles las 24 horas del día de los 365 días del año.

martes, 8 de noviembre de 2011

¡Aprovecha esta promo! Estudios con el 50% de descuento.



Si el cáncer es detectado a tiempo y se lleva un tratamiento eficaz, las posibilidades de vencer el padecimiento son muy altas. Por eso insistimos en el cuidado de la salud con estudios de detección oportuna (mastografía y antígeno prostático), de seguimiento (antígeno carcinoembrionario) y complementarios (ultrasonidos mamario, pélvico y transvaginal).

Los cambios importantes empiezan por cuidar tu salud. Si eres mujer, hombre, si tienes 40 ó 50 años, si en tu familia hay antecedentes de cáncer o si nunca te has realizado una mastografía o antígeno prostático. También si eres paciente y requieres de un antígeno carcinoembrionario (ACE) para verificar el retorno del cáncer de colon u otros cánceres, ¡ya no hay pretextos!

Estudios con el 50% de descuento, solicita una orden de estudio o una tarjeta de descuento al 5658 7705. Si una persona está sana, su familia también. ¡No bajemos la guardia!

Conoce, difunde y salva una vida, incluso la tuya. Y recuerda que en la lucha contra el cáncer, no estás solo. En Conocer para Vivir estamos para ayudarte.

viernes, 1 de julio de 2011

¿Cómo debo comportarme con un paciente con cáncer?



Como familiar o amigo de un paciente con cáncer es necesario que te adaptes a una nueva forma de vida, tratando de ser lo más comprensivo con el paciente, pues la situación es desconocida también para él.

Al igual que el paciente puedes experimentar reacciones como miedo, enojo, incredulidad o tristeza, incluso constantemente te preguntas ¿cómo debo comportarme? Por ello, te damos algunas recomendaciones útiles para establecer o mantener una buena relación en esta difícil etapa.

• Pregúntale ¿cómo estás?: No tengas miedo de realizar esta pregunta porque si desea hablar, entonces contestará extensamente, sino, puede encontrar una salida decorosa al responder “bien”.
• Escúchalo: Sean noticias favorables o no, simplemente escucha, comprende y repite algunas ideas para enfatizar que pusiste atención.
• Trátalo como una persona y no una enfermedad: Los tratamientos oncológicos son procedimientos invasivos que les recuerdan constantemente que tienen cáncer. ¿Crees que es necesario que le preguntes cada 5 minutos por pruebas, resultados y tratamientos?
• Invítalo a salir: Asume que desea ir a comer o a pasear y no inicies tu invitación con un “No te sientes mal, no tienes náuseas, ¿o sí?”
• Comparte la cena: Los tratamientos pueden alterar el estómago y afectar el apetito del paciente, por eso ofrece compartir una ración de comida, evita hacer comentarios cuando pida sólo un té y/o tenga de ir abruptamente al baño (“Te sientes mal, vámonos”).
• “Ninguno de nosotros sabe cuándo nos iremos”: Este comentario es innecesario, molesto y no te estás identificando con el paciente. ¿Por qué? Es verdad que todos somos mortales y todos moriremos alguna vez. Sin embargo, existe una gran diferencia entre la persona sana que reconoce su mortalidad y la persona enferma que vive su mortalidad.
• Cambios de humor: Tanto pacientes como familiares pueden tener momentos en el que el desánimo gana a la ilusión y la esperanza, por eso permítanse tener momentos de llanto y tristeza.
• Aprende a ofrecer: Ofrece alguno de tus talentos y habilidades para acompañarlo y si no sabes que ofrecer pregunta, ¿cómo te gustaría que te apoye?
• Dale la opción de dejarlo solo: En este difícil proceso es idóneo disfrutar de la familia, compañía, amor, pero dale la oportunidad de decir: “Me gustaría estar solo un rato, vuelve en 30 minutos.”
• Obsérvalo atentamente: Si notas aislamiento, falta de apetito, rechazo a los tratamientos y enojo o tristeza constantes, acércalo a la terapia emocional. Es importante que lo sugieras y no lo fuerces, porque puedes provocar que sus actitudes empeoren.

Es muy importante atender las emociones, expresarlas y compartirlas. Recuerda que estamos aquí, cerca de ti, ya seas paciente, cuidador, familiar, amigo...no estás solo. ¡Estamos contigo!
Si necesitas de apoyo, solicítalo al 56587705 o conocerparavivir@yahoo.com.mx

Referencias
Winters, Carol. Cuando el cáncer nos pone a prueba, Panorama, 2010
Mañueco Regil, Jorge. Tengo cáncer, y ahora... ¿qué hago?, Multilibros, 2010

miércoles, 11 de mayo de 2011

Hoy no tiendas, atiéndete.



Nunca se han preguntado por qué las mujeres en la escala de prioridades no ocupamos un lugar, está el esposo, la escuela, los hijos, la casa, el trabajo, los quehaceres del hogar y mil cosas más.
Pero qué pasa cuando recibes una mala noticia: “Tiene cáncer”. Todo aquello que pusiste delante de ti se cae, se derrumba, se hace pedazos. Después de todo, si quieres seguir dándole prioridad a tus seres queridos, ¡dedícate una hora y salva tu vida!
El virus de VPH no debe ser un factor de riesgo para desarrollar cáncer cervicouterino. El problema es que este tipo de padecimiento en su etapa temprana no presenta síntomas. Y cuando el tumor es lo suficientemente grande como para presentarlos, suele ser MUY tarde para iniciar un tratamiento exitoso.
Hoy dedícate a cuidar tu salud, ¿hace cuánto te hiciste el último Papanicolaou? ¿y la prueba de VPH? Es importante que las mujeres a partir de los 25 años o tres años después de haber iniciado su vida sexual, se realicen el Papanicolaou con el fin de detectar esta enfermedad a tiempo y reducir el número de mujeres que mueren al año.
Si tienes entre 25 y 64 años, es muy importante que acudas al ginecólogo. ¡Detengamos al cáncer cervicouterino!
Recuerden:
En 2010 cuatro mil mujeres murieron por esta causa, de acuerdo a cifras preliminares del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva.
Aunque las instituciones de salud y asociaciones cuenten con programas y campañas para la detección del cáncer cervicouterino, estas acciones no salvan vidas. ¡Haz tu cita HOY!